Construcción de una piscina natural


Una piscina exige un sector profundo al menos de 150 cm a 220 cm con las paredes verticales. Todo ello debe impermeabilizarse por medio de una recaudación de goma con un liner. El sector de natación deberá ser de mínimo 25 metros cuadrados para una superficie total mínima de 50 metros cuadrados. Las paredes internas deberían construirse en materiales ecológicos dentro de lo que cabe como el plástico reutilizado, la piedra, la madera de construcción o los bolsos geotextiles. Como actuarán como estructura de retención para el material y las plantas en la zona de regeneración, deberán fabricarles cuidadosamente. Las paredes habitualmente cubren y deberían terminarse 10 cm debajo de la superficie del agua para mantener el efecto visual de una piscina.


En el mejor de los casos la recaudación debería colocarse detrás de la pared (pero en algunos casos pasa sobre la pared) y garantizar que se oculta y protegido. El agua llega por el substrato en la zona de regeneración y por la canalización encargada por la bomba. El agua se toma también por medio de la desnatadora exterior a la bomba donde de nuevo se filtra antes de la devolución en el fondo de la zona de natación. La zona de regeneración debe ser del mismo tamaño que la región de natación y tener una profundidad mínima de 30 cm de agregado.


En algunas piscinas naturales, las plantas rodean el sector de natación pero en las pequeñas piscinas, es mejor establecerlos por una parte con el fin de evitar un efecto de estrechamiento. Allí donde el espacio n ? no es un problema en sí, una alternativa consiste en crear una segunda piscina, hacia arriba para permitir al agua pasar en la zona de natación utilizando por ejemplo un salto de agua y una bomba.



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